A los 82 años, se recibió en Turismo y emocionó a todos: la inspiradora historia de Hugo Simoni
En una escena cargada de emoción que tuvo lugar esta semana en la Universidad Nacional del Sur (UNS), Hugo Simoni, un mendocino de 82 años, defendió su tesina final y se convirtió en el graduado de mayor edad en la historia de la institución.
Simoni nació en Mendoza en 1943 y desarrolló una extensa carrera como ingeniero químico. Tras más de cinco décadas de actividad profesional en la industria petroquímica —donde ocupó cargos de relevancia en empresas como Petroquímica Bahía Blanca, Dow Chemical y Profertil—, y luego de enviudar, decidió emprender un nuevo desafío: estudiar la Licenciatura en Turismo.
La motivación surgió tanto por su interés por los viajes como por una necesidad personal de reinventarse. “Estudiar fue una forma de mantener la mente activa y reconectar con nuevas generaciones”, expresó Hugo, quien compartió aulas con estudiantes que podrían ser sus nietos.
Su trabajo final, titulado “Valle de Uco como destino turístico, a partir de sus atributos naturales, históricos, humanos y económicos”, fue una forma de rendir homenaje a su tierra natal y a sus raíces. Según su directora, Brenda Jonke, el enfoque del trabajo no solo fue académico, sino también profundamente personal, ofreciendo aportes concretos para el desarrollo turístico sostenible de la región.
La trayectoria de Hugo no estuvo exenta de obstáculos: la pandemia de COVID-19 interrumpió temporalmente sus estudios y lo obligó a reorganizar sus tiempos y objetivos. Sin embargo, su perseverancia fue clave para alcanzar la meta.
La defensa de su tesis fue celebrada con emoción por compañeros, docentes y familiares. No faltaron los tradicionales festejos universitarios, ni el reconocimiento de sus profesores, quienes destacaron su compromiso y dedicación. Incluso una de sus docentes recordó que años atrás había sido su jefe, y ahora se sentía honrada de ser su profesora.
Con cuatro hijos, ocho nietos y una nueva carrera universitaria en su haber, Hugo dejó un mensaje potente: nunca es tarde para aprender ni para empezar de nuevo. “Con salud, con esfuerzo y con ganas, todo es posible”, afirma.
Su historia, lejos de buscar notoriedad, se transformó en un verdadero ejemplo de superación y pasión por el conocimiento. A los 82 años, Hugo no solo obtuvo un título: también brindó una lección de vida que quedará en la memoria de todos los que lo conocieron.
