Condenaron a ex gendarmes de Entre Ríos por torturas
Condenaron a ex gendarmes de Entre Ríos por secuestros y torturas durante la dictadura
Condenaron a 10 años de prisión a dos ex gendarmes por secuestros y tormentos contra militantes del Partido Comunista durante la dictadura militar. Así lo determinó el Tribunal Oral Federal de esa ciudad. Roberto Oscar Caserotto y Néstor Alfredo Gómez del Junco fueron encontrados culpables de delitos de Lesa Humanidad en un operativo de secuestro realizado durante la celebración de un cumpleaños en 1977. Además, Gómez fue condenado por otro procedimiento perpetrado en 1978.
El Tribunal estuvo integrado por Noemí Marta Berros, José María Escobar Cello y Eugenio Martínez Ferrero e intervino Josefina Minatta en representación del Ministerio Público Fiscal. Condenaron este martes a Caserotto (72 años) y Gómez del Junco (74) a 10 años de prisión e inhabilitación absoluta y perpetua a cada uno por crímenes de lesa humanidad.
Sus crimenes fueron cometidos contra nueve militantes del Partido Comunista (PC) y dos niños —hijos de dos de las víctimas—, durante un operativo de secuestros perpetrado en mayo de 1977 en Concepción del Uruguay.
El tribunal, por mayoría, consideró a Gómez del Junco y Caserotto coautores de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por haber sido cometidos por funcionarios públicos con abuso funcional y por el uso de violencia y amenazas contra siete víctimas, en concurso real con los delitos de aplicación de tormentos agravados -por seis y nueve hechos respectivamente ocurridos el 15 de mayo de 1977- por ser las víctimas perseguidos políticos y asociación ilícita.
Por su parte, Gómez del Junco también fue condenado por otros dos hechos más de tormentos y asociación ilícita por sucesos ocurridos en enero de 1978.
Se dispuso que, una vez firme la condena, ambos cumplan la condena en una cárcel dependiente del Servicio Penitenciario Federal de Entre Ríos.
A su vez, se ordenó la señalización como de sitios de memoria a la Unidad Penal Nº 4, la Sede del Escuadrón Nº 6 de Concepción del Uruguay de Gendarmería Nacional Argentina y la llamada Casa de Bernay, ubicada en las afueras de dicha ciudad.
Por último, ordenó la extracción del testimonio de Mirta María del Carmen Bochatay brindada durante el juicio para que la fiscal evalúe si se desprenden más responsabilidades penales.
Las últimas palabras
Gómez del Junco se limitó a decir “soy inocente” mientras que Casaretto se defendió al decir que no estuvo presente “en las circunstancias y hechos que se me imputan”.
El caso
Caserotto y Gómez de Junco revistaban en el Escuadrón 6 de la Gendarmería Nacional de Concepción del Uruguay, cuando el 14 de mayo de 1977 intervinieron en un procedimiento “ilegal y violento” realizado durante la fiesta de cumpleaños de Mirtha Bochatay, celebrada en la vivienda de la familia Montesino, ubicada en dicha ciudad. Al festejo habían concurrido varios militantes del PC, entre ellos, menores de edad. Uno de los niños fue amenazado con un arma.
En ese contexto, detuvieron ilegalmente a Roberto Montesino, Carlos Stur, Juan Bautista Echeverría, Eladio Bochatay, Raúl y Jorge Impini, Raúl Jáuregui, Rodolfo Saldarrelli, Mirta Bochatay y Berta Muñoz. En el lugar estaban los hijos de esta última, Gabriela y Daniel Montesino, de 4 y 7 años de edad, a quienes “dejaron en su casa privados de su libertad por alrededor de diez días; no podían salir. Y con el condimento de que a Gabriela Montesinos le apuntaron con un arma amenazando a su madre de que dejara de llorar la nena porque le iban a volar la tapa de los sesos”, según contó la fiscal.
Los hombres detenidos fueron trasladados al Escuadrón 6 y al día siguiente a la Unidad Penal N°4 donde fueron sometidos a golpes, amenazas y torturas. Finalmente, fueron liberados el 26 de mayo de 1977.
En tanto, Mirta Bochatay, fue trasladada a la Delegación local de la Policía Federal y luego al Escuadrón 6, “donde fue violentamente interrogada” por los ahora condenados, explicó la fiscal.
Los hechos constatados exclusivamente a Gómez del Junco son el secuestro de Stur y Echeverría en el balneario Banco Pelay el 28 de enero de 1978 y su traslado posterior a una casa de la familia Bernay, donde —de acuerdo con las pruebas— “fueron sometidos a crueles torturas” y “Stur pudo ver a Gómez del Junco con la picana en la mano, aplicándoles esa modalidad de tormento físico”, según describió la fiscal en su alegato.
Fuente: ahora.com.ar
